Debido a que este juego requiere gran destreza, además de las probabilidades, combinaciones y miles de opciones de cálculo de juego tenemos de nuestro lado una gran herramienta que es nuestro comportamiento. Si Usted logra dominar su comportamiento y actitudes, es altamente probable que en breve de comenzar a jugar, se encuentre sentado frente a frente con jugadores experimentados y logre quitarles todo su dinero en un abrir y cerrar de ojos.
Vamos a explicarle varias de las ventajas que tiene la habilidad de dominar las propias actitudes y tener concentración en el juego.

En primer lugar, es sabido que en cualquier actividad que desarrollemos el valor agregado de la concentración para el desempeño de la misma, produce mejores resultados que los comunes. Ahora vamos a trasladar al Texas Hold’em este valor agregado y veremos que, teniendo concentración en el juego, mejoramos nuestro control sobre las apuestas, tenemos mejor reacción para calcular rápidamente probabilidades cuando se muestra el flop, podemos notar con mayor facilidad cuando un adversario no está concentrado y más aún, podemos notar cuando tiene miedo de apostar y deducir sus manos.
Para estar concentrados durante todo el juego, es cierto que debemos tener mucha práctica y experiencia, pero eso no es algo que podamos leer en un libro sino que se irá desarrollando con el transcurso del tiempo y a medida que nos topemos con adversarios de todo tipo. Es por ello que en este artículo nos vamos a dedicar a explicar tips mediante los cuales se puede sacar ventaja en los momentos en que se está en sintonía con el juego, sin influencia de miedos, nervios o presiones. Para los otros momentos queda solo intentar relajarnos y focalizarnos para volver a lograr esa sintonía de concentración y esto como dijimos, se logra con el tiempo y experiencia.
Las oportunidades que tenemos durante un juego no relacionadas con el valor de nuestras cartas son sorprendentemente excesivas, mediante una estrategia de atemorizar podemos fingir tener una excelente mano y hacer que los demás competidores abandonen la mesa sin la mínima necesidad de mostrar nuestras cartas. Por el contrario, de presentarse una excelente mano actuaremos con cautela, en estos casos es importante no “espantar” a los rivales y asegurarnos que depositen su tajada para sumar al bote, para ello nos concentraremos en nuestras habilidades actorales y vamos a “fingir” que estamos pasando un mal momento. Tener en cuenta que hay que ser sumamente cautelosos y hacer uso de nuestra concentración para fijarnos atentamente el comportamiento en nuestros adversarios cada vez que hacemos algún movimiento o sumamos dinero al bote. Así podremos controlar todo el tiempo lo que ocurre en la mesa y seguramente obtengamos excelentes beneficios a través de este interesante juego de apuestas.

