El Texas Hold’em es un juego muy atractivo que posee una vasta cantidad de seguidores, en todos los casinos podremos encontrar variedad de salas donde comenzar a probar nuestras habilidades con adversarios reales. Usted puede ingresar en su casino favorito o hacerse de uno, y simplemente navegar por las distintas clases de jugadores hasta encontrar una posición que le resulte cómoda y favorable. Le vamos a proporcionar algunos consejos a la hora de elegir una mesa para comenzar a jugar.

En una mesa de Hold’em podemos encontrar entre dos y diez jugadores por lo general. Cuando entramos a la sala la primera tarea es tratar de identificar siempre a nuestros rivales, haciendo un pequeño perfil psicológico de cada uno, y recordarlo para futuros encuentros. Esto nos será de mucha ayuda en el momento de tomar una decisión respecto de una apuesta o descubrir un engaño, la mayoría de los jugadores tratan siempre de no mostrar actitudes variadas (a menos que sea fingida intencionalmente) y permanecer en una posición observadora para no ser advertidos en lo más mínimo cuando obtienen tanto una mala mano como una buena. Si en nuestra incursión de novatos logramos divisar algún jugador experimentado o que nunca hayamos podido vencer, y con el cual no tenemos intenciones de cruzarnos, lo mejor es salir y elegir otra mesa.
Otro punto a tener en cuenta en un una sala multijugador, es un detalle importante sobre la cantidad de jugadores que pueden compartir una mesa de Hold’em: Una mesa “corta” es aquella en la que se encuentran participando hasta 6 jugadores mientras que una mesa “larga” alberga siete o más aficionados. Es importante ver quiénes son los que juegan en las mesas “cortas” y “largas”, porque si queremos volver a encontrarlos debemos saber buscarlos.
Las ventajas de una mesa con pocos jugadores son quizás la comodidad y la facilidad que tenemos de observar a cada uno y crear su perfil, también tenemos a favor, si estamos comenzando en el juego, que no habrá tantas pujas entre pocos jugadores como si las habrá en una mesa concurrida. Por otro lado en una mesa larga tenemos como gran ventaja el dinero del bote, que cuanto mayor sea la cantidad de jugadores, mayor será en exacta proporción el importe que se acumule en el bote si todos los competidores continúan en juego. Esta utilidad monetaria es sin dudas la más atractiva de todas las ventajas de jugar al Hold’em, tanto profesionales como novatos sueñan con llegar a ser dueños de un gran pozo en una sola mano.

